Escapada por la Sierra de Montilla

Después de disfrutar de la buena gastronomía y riqueza arquitectónica de Córdoba, el coche y el cuerpo pide algo más. Una buena opción es una escapada hacia el sur de la provincia. La Sierra de Montilla es famosa por ser el origen de los vinos con D.O. Montilla – Moriles. Tan sólo 40 Km al sur de la capital nos sorprende este mar de viñedos y olivos que son la fuente de riqueza principal de la zona. Vinos jóvenes, finos, amontillados y olorosos sin dejar atrás el vino dulce denominado Pedro Ximénez, son algunos de los regalos que nos ofrecen estas tierras.

Montilla destaca además de su producción vinícola por ser cuna de Don Gonzalo Fdez. de Córdoba “El Gran Capitán” de los Reyes Católicos. Nacido en el castillo de Montilla fue uno de los militares más insignes del siglo XV - XVI. En Montilla no debemos perdernos la Ermita de Belén, Parroquia de Santiago, Ayuntamiento que antiguamente fue convento – hospital de la Orden de San Juan de Dios, Basílica Pontificia de San Juan de Ávila, Iglesia del Convento de Santa Clara o la Parroquia de San Francisco Solano.

Si optamos por una visita guiada, hay direcciones obligadas, que superan con mucho la inversión. Bacus Travel - Av. Andalucía, 78. Tlf: 957 022 063.

Esta empresa especializada en la organización de eventos turísticos nos ofrecerá con su larga experiencia un producto de calidad. Viajes a medida, viajes de incentivo para empresas, rutas enoturísticas con visitas a bodegas y catas de vino. Posiblemente su plato fuerte sea el oleoturísmo con visitas a almazaras y la posibilidad de adentrarnos más y mejor en el mundo del aceite.

 Si tenemos que parar para comer, hay una dirección obligada, Taberna Bolero -  Cl. Fuente Álamo, 9. Montilla. Tlf: 679 398 002.

Un clásico de la ciudad de Montilla en una de las calles con más solera. Desde 1929 lleva ofreciendo buen vino y buen trato a todo aquel que quiera conocer esta auténtica taberna montillana. Su especialidad además de sus vinos finos es una cocina basada en el pescaíto frito y guisos tradicionales. También es una buena opción para tapear. Atún, navajas, boquerón de Huelva, salmonetitos, o bacaladillas de Málaga. Y a la hora de alojarnos, hay que apostar por una de esas cortijadas que nos enseñan el alma del campo cordobés.

Una buena opción es Finca Buytron -  Cl. Gran Capitán, 24. Montilla. Tlf: 649 577 520. Se trata de una casa rural típica andaluza del siglo XVI. 

En las zonas exteriores cuenta con un amplio porche y jardín que hará las delicias de sus huéspedes las noches más calurosas andaluzas. Entre sus muros aún se conserva la historia y el encanto de un lugar marcado por la tradición. Habitaciones amplias y luminosas decoradas con un estilo sencillo y típico andaluz. Lo más significativo de la finca es su Noria Romana rodeada de Olmos Centenarios, que es un testimonio de historia único en la campiña cordobesa.

Y puesto a escoger algunas bodegas, hay que empezar por los clásicos, cómo Bodegas Alvear -  Av. De María Auxiliadora, 1. Montilla. Tlf: 957 650 100.

Esta bodega es todo un referente a nivel mundial además de ser la más antigua de Andalucía. Cuenta con extensos viñedos situados en los más famosos pagos de la Sierra de Montilla y Moriles. La uva Pedro Ximénez es la variedad predominante en las fincas creando vinos dulces, finos, olorosos y amontillados. Haciendo un poco de historia, se dice que la cepa de esta uva es originaria del Rhin y que fue traída hasta este rincón andaluz gracias a un soldado de los tercios de Flandes, cuyo nombre da vida a este tipo de uva.

La otra opción obligada es Bodegas Toro Albalá -  Av. Antonio Sánchez, 1. Aguilar de la Frontera. Tlf: 957 660 046.

Considerada una de las 100 bodegas de Oro en España del siglo XXI, se ubica en plena campiña cordobesa. Sus orígenes se remontan a 1922 cuando D. José María Toro Albalá iniciara este maravilloso proyecto. De la mano de D. Antonio Sánchez Romero, enólogo y propietario actual de la marca, Bodegas Toro Albalá, ha conseguido las más altas distinciones a nivel internacional. Realmente en Montilla se sabe vivir.