Los Senderos de mis olivos

El oro verde está de moda. El aceite de oliva es la excusa perfecta para recorrer España. Desde el norte  hasta el sur, el olivo es  nuestra seña de identidad y parte de un nuevo orgullo nacional. La “oleocultura” está de moda. Tradición y tecnología crean nuevos  aceites para nuevos mercados. Gracias a los buenos cuidados que se le dan a la aceituna  se puede disfrutar  de un nuevo recurso natural  El oro verde está de moda.Calidad, frente a  cantidad. El hecho de buscar  más caminos para que el aceite de oliva siga su trayecto a la gloria es realmente apasionante.   

 

1.- Oliduero
Ctra. Medina del Campo – Olmedo km 1,5 (salida 157 de la A-6)
Medina del Campo, Valladolid
T. 983 683 315

Carlos  Moro tiene la mágica capacidad de transformar sus ideas en realidades.   En Valladolid se soñó con una almazara y en 2014 ya era una realidad.  En  Medina del Campo, se habla de su castillo, de la Reina Isabel, del trigo y los olivos de Oliduero.

La experiencia no sólo tiene una faceta comercial, también es una fantástica experiencia  para demostrar que el olivo también  tiene sus posibilidades con el clima de Castilla y León.  Además se organizan catas y explicaciones sobre el aceite y su entorno. Como no era para menos, el éxito de esta empresa ha sido aplaudido por todos los consumidores de aceite ecológico, pues, han sabido aprovechar las 70 hectáreas de olivos que posee el grupo empresarial. Todo esto es fruto del esfuerzo invertido por su presidente, Carlos Moro, que disfruta como un niño  al ver como  sus  olivos son un nuevo reclamo  para  la zona.  

2.- Aceites Laguna
Calle de Illescas, 5
Villaconejos, Madrid
T. 918 93 81 96

En la comunidad de Madrid la agricultura vive un momento dorado.  Villaconejos es famoso por sus melones, sus verduras, y sus vinos. Sin embargo,  el aceite  es ahora su gran reclamo. La familia Laguna son  un referente en toda la comunidad  de cómo se pueden hacer bien las cosas.  Pedro Laguna  tiene claro que la informática y el agricultura son compatibles y sus productos demuestran.     

Aunque su aceite ecológico es un referente, en su familia no se olvidan que  desde 1880 con el bisabuelo, José Laguna, ya vendía sus vinos y sus aceites en la capital.  Esa empresa con larga, larguísima trayectoria que, tal y como se conoce hoy, nació en 1971. El alma de laguna reside en ese especial cuidado de seleccionar y recoger las aceitunas. Dedicación y delicadeza. ¿Para qué?  Porque el resultado es glorioso. El aroma limpio e intenso. En la boca termina las dudas y crece la satisfacción. Un amargo picante en su justa medida.

3.-  Tijoliva
Diseminado Cjo Cela, 75,
04887 Tíjola, Almería
T. 950 52 60 76

Tijola es un pueblo de Almeria que merece una parada. Su vieja locomotora de tren marcando el recorrido de la Via Verde, sus vistas sobre el Valle del Almanzora y su aceite son ya un reclamo para realizar ya una visita.
En esta época del año son muchos los pequeños agricultores que acuden con  sus aceitunas para conseguir el néctar más preciado  en la zona, el aceite.  Un producto de calidad, con precio razonable y que llega a todo el mundo gracias a  los muchos visitantes que llegan hasta el pueblo para comprar y llevar el mejor de los regalos. Diez años de trabajo y muchos litros de aceite exportados por todo el mundo son su gran referente.  Gran producto de calidad, con precio muy razonable.

4.- Cortijo Espíritu Santo
Cortijo del Espíritu Santo,
Úbeda, Jaén
T. 953 77 62 5

Apadrinar un olivo es posible. En esta almazara podrá probar un auténtico Aceite de Oliva Virgen Extra de una calidad envidiable. Además, el entorno son dos ciudades Patrimonio de la Humanidad lo que le da un toque más IN a su visita. El mundo del oleoturismo es atractivo e interesante. Si quiere aprender un poco más y adentrarse en este maravilloso mundo no dude en consultar los packs que ofrece este Cortijo. Desde pasear entre olivos, catar aceites, desayunos y más.

5.- Finca Valdezarza
San Martín de Montalbán, Toledo.
T. 902 109 64

Los Montes de Toledo  son un microcosmos que no se  entendería  sin  sus  fincas pobladas de olivos. Aceites Valdezarza  son casi un reclamo paisajístico. Sus olivos se alinean con una precisión asombrosa.  Su aceite es el  resultado de meses de cuidados y las  pequeñas carreteras comarcales que  salen de Toledo hacia el sur la excusa perfecta para una excursión de fin de semana.  

En 2016 recibieron el tercer Premio Nacional AEMO por la difusión de la cultura del olivo. Esta conocidísima empresa lleva por lema “Fruto de nuestro bien hacer” y no es para menos. Esta almazara realiza cursos de elaboración de Aceites de Oliva Virgen Extra de excelencia.  Cuando Alejandro Gomez  se junta con su amigo  Angel Molero, de la Higuera de José, en Layos  oleocultura y gastronomía  demuestran sus posibilidades.  El aceite es la base de una nueva cocina  que no renuncia a su tradición.