Vinos que sorprenden… y nos podemos permitir

Empezar el año con nuevas ideas para nuestra bodega es siempre una opción a seguir. Tener en nuestra lista de deseos vinos originales, que nos pueden hacer disfrutar de amigos y comidas con nuevas ilusiones no sólo es una opción... ¡Es casi una obligación!

SANTIAGO RUIZ 2017

Un vino tan singular como el lugar del que procede: un viñedo privilegiado próximo a la desembocadura del Miño, que goza de un microclima único que favorece su óptima maduración y excepcionalidad. Un vino que transmite la máxima expresión de las cinco variedades autóctonas con las que se elabora: Albariño, Loureiro, Treixadura, Godello y Caiño Blanco y por cuyo potencial tanto apostó el propio Santiago Ruiz. Cada año hay una sorpresa.

Un vino delicioso que nos lleva al Atlántico. Color amarillo pajizo con reflejos verdosos. En nariz es intenso, fresco y complejo, combinando las notas frutales (manzana, pera, albaricoques) con toques a hierbas aromáticas y minerales. En boca es complejo, de entrada golosa, con cuerpo y predominio de notas cítricas. La conjunción de las cinco variedades autóctonas le aporta una extraordinaria complejidad.

Fundada en 1860, la bodega Santiago Ruiz es considerada una de las pioneras de la Denominación de Origen Rías Baixas. Su fundador dedicó los últimos años de su vida a su auténtica vocación de elaborar vinos y fue el primero en incorporar los entonces revolucionarios depósitos de acero inoxidable en el proceso de vinificación en la zona. Hoy su hija Rosa Ruiz representa la continuidad de ese espíritu en la firma. La bodega y su viñedo se localizan en la comarca de O Rosal, la más meridional de las cinco subzonas de la D.O. Rías Baixas.

 

UN MANCHEGO SOFISTICADO

Abrego 2014 es un vino que nos anima a viajar a Sierra Morena. Color cereza intenso con ribetes aún violáceos y capa media alta.  En nariz es muy frutal y complejo. Aparecen frutas rojas mezcladas con frutas del bosque y aromas minerales a tierra y piedra mojada. La madera es sutil y elegante, bien armonizada con los intensos aromas frutales. En boca es equilibrado y fresco, con una tanicidad suave, y muy varietal. Largo y persistente, destacan sus notas frutales y minerales al final de la boca.

Es un buen referente de  como se entiende la enología en Bodegas Calar,  fundada en 2005, es un proyecto de la familia Moreno Carmona. Situada en la Finca Montanchuelos, una antigua Encomienda de la Orden de Calatrava, constituye un enclave inalterado con unas características diferenciales: el origen volcánico de sus suelos, los viñedos en ladera y su reducida producción la convierten en una pequeña rareza en su zona. Una pequeña revolución local, que cautiva a los que la conocen.

Un jardín con 20 hectáreas de Tempranillo que rodean la bodega, cultivadas a la manera tradicional, dispone de todas las instalaciones necesarias para la elaboración, envejecimiento y embotellado de sus vinos. La empresa se mantiene en manos de la familia, ahora con la segunda generación al frente, dirigida por Sagrario Moreno. Bajo la dirección técnica del enólogo vallisoletano José Carlos García Vega.

 

GANADERO

Para valorar este vino hay que poner en valor la nueva forma de entender la garnacha. Bodegas Canopy es un buen ejemplo de amor por los viñedos. Fundada en 2003 es fruto de la pasión por el vino de los enólogos Belarmino Fernández y Alfonso Chacón. Con el objetivo de poner en el lugar que se merece a la D.O. Méntrida, ambos iniciaron aquel año la búsqueda de viejas viñas de Garnacha y Syrah en las que basarían su proyecto: pensar los vinos desde las viñas y trasladar la peculiaridad de cada una a la copa.

Fue en la región de Méntrida (Toledo), concretamente en El Real de San Vicente situado en la Sierra de Gredos, donde localizaron un viejo viñedo de Garnacha, mientras que en Camarena (Toledo), a 400 metros de altitud sobre suelo arenoso, dieron con viñas de Syrah de 30 años, en espaldera, que se adecuaban a sus exigencias.

Bodegas Canopy lanza Ganadero, un tinto fresco y divertido, 100% Garnacha, de paladar complejo y al mismo tiempo fácil de beber. Su incesante búsqueda de viñedos interesantes que impriman un carácter diferenciador a sus vinos ha dado lugar a este tinto joven. Un monovarietal  con una crianza de tres meses en barrica de roble francés que nace de un terreno ondulado, formado por suelos arenosos de origen granítico, ácidos y con muy poca cal. Un vino con personalidad y una potente imagen enfocada hacia el mercado internacional. Por 6 euros  podemos encontrar un vino con excelente relación precio calidad. Rojo picota con ribete frambuesa que evoca juventud y frescura. Limpio y brillante.

En nariz, las notas de violeta envuelven otras de mora, cereza y arándanos con toques de regaliz negro, que se acompa de la mineralidad propia de las Garnachas de Gredos. Este vino largo y sabroso, es además fresco y divertido.

 

LAN NO ME FALLA

Hay bodegas que tienen  la virtud de acertar y LAN es una de ellas. LAN presenta XTRÈME Ecológico Crianza 2014. La emblemática bodega riojana condensa en este nuevo proyecto un principio básico que defiende de forma innovadora desde su fundación: la enología comienza por la viticultura.

Una historia y una manera de entender el vino profundamente ligada a la tierra que se expresan a través de su finca Viña Lanciano. Enclavada en uno de los parajes más espectaculares de Rioja, Viña Lanciano representa una clara apuesta por el origen y la importancia del cuidado de la tierra para lo que ya marcó unas reglas pioneras en sus inicios de los años 70  concediendo el máximo protagonismo a las cepas, a sus tiempos y necesidades.

Por eso es diferente, LAN XTRÈME Ecológico Crianza 2014 es el resultado de una selección de cepas procedentes de una parcela de 5 hectáreas de Tempranillo bautizada como Mantible Ecológico ubicada al abrigo de la sierra de Cantabria, con una climatología única y un suelo pobre, plagado de cantos rodados, que favorece una maduración equilibrada de la uva. Y una historia de siglos, de la que son testigos los restos del Puente Mantible, levantado por los romanos en el S.II para unir La Rioja con Álava y reconstruido en tiempo de Carlomagno.

Es un vino bonito, con un color granate intenso que  llama la atención. Resinas, vainillas y un granate intenso que lo hacen diferente.  Por menos de 9 euros tenemos un vinazo. Un vino con la mínima intervención desde su origen, para que nada pueda esconder la expresión de su viñedo y se preserve la esencia de las uvas producidas en ese terreno único.