Si me compro una mochila

Puede parecer una tontería, pero comprar una mochila para cualquier actividad deportiva es una decisión más importante de lo que podríamos pensar. Una excursión con la carga mal distribuida es una fuente garantizada de problemas. Dolor, contracturas y algún otro disgusto son muy frecuentes. El sentido común debería ser más valorado a la hora de cargar durante kilómetros con nuestros efectos personales. El calzado y la mochila son los elementos más valorados por los que realizan cualquier tipo de viaje, ruta o excursión. Una pequeña inversión puede cambiar nuestra actividad.

El punto de gravedad

El centro de gravedad de nuestra carga debe estar cerca del cuerpo. Los objetos más pesados cerca de la espalda, para que no tire hacia atrás. Una correcta distribución de la carga reduce el esfuerzo. Las cosas más ligeras (saco de dormin, plumas, etc.) en la parte baja. Los objetos de peso medio en la parte superior.

Los ajustes

No todos usamos el mismo pantalón. Pues lo mismo sucede con la mochila. Cualquier mochila debe ser ajustable. Primero se aflojan todas las correas. Si dispone de cinturón, se debe ajustar a la cintura para poder caminar con facilidad. Luego se deben regular las hombreras para que se adapte a nuestra espalda y hombros. Es muy importante que las hombreras se fijen entre los omoplatos. Ese será nuestro punto de apoyo.

Cierres y formas

La calidad de las cremalleras y los ajustes es muy importante. No sólo por la rapidez de los cierres sino también por la importancia de los todos modelos es muy importante el fijarnos en la calidad de las cremalleras. El transporte de material electrónico (Cámaras, ordenadores o tablets) condiciona también la elección. Lo mejor es llevar el objeto que vamos a transportar a la tienda antes de realizar la compra.

Accesos fáciles

Las cosas más usadas deben de tener un fácil acceso. No sólo por la comodidad de uso, sino también para evitar el remover y descolocar todas las cosas. No dudes en crear tus propios compartimentos para los objetos que creas que vas a necesitar más a menudo.

¿Uso el cinturón?

En mochilas de tamaño medio y grande, con uso en trayectos largos es fundamental. Una buena fijación sobre la zona lumbar nos ahorrará muchos problemas. Debe estar centrado sobre las caderas y con la presión justa sobre nuestra cintura. Luego ajusta las hombreras para una mejor integración. Una mochila que “baila” nos obligará a un mayor esfuerzo.

¿Grande o pequeña?

El tamaño importa y mucho. Existen muchos modelos que integran dos tamaños en uno, lo que facilita los distintos usos y momentos de un viaje. La carga no debe sobresalir por encima de la cabeza. Algunos fabricantes hablan del concepto “peso percibido”. No es sólo una cuestión de kilos, de sensación de peso… Algo parecido a lo que sucede con la a sensación térmica

¿Suelto o ajustado?

La eterna discusión. Si la mochila va más ajustada o apretada nos va a dar una mayor estabilidad. Sin embargo, no debemos olvidarnos de la transpiración. La ventilación de la espalda es importante. Existen sistemas para crear una cámara entre la mochila y la espalda. Los más frecuentes son los “marcos” semirígidos de malla que separan la mochila de la espalda de usuario. En el caso de las bicicletas suelen ser unas bandas que liberan la columna, pero se adaptan a la espalda.

Mas seguridad

También hay algunas con un sistema protector (Shield System) evitar lesiones, en caso de impacto o caída. Los sistemas más novedosos incluyen ABS. Posiblemente el sistema ABS Twinbag de Deuter sea el más novedoso. Un pequeño tirador activa dos sistema de de seguridad. Además por su llamativo color naranja aumenta la visibilidad para un posible rescate. Es fácil de recoger y preparar para un segundo uso.