Coches con nombre propio

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? En el caso de los automóviles, claramente sus conductores. Y para demostrarlo, un buen puñado de coches bautizados con los nombres de los clientes más especiales de sus marcas, o bien de famosos cuyo aura o identidad resulta perfecta para transmitir las virtudes del vehículo.

 

Normalmente, quienes pueden permitirse esto son las firmas que ponen a la venta deportivos,  como el Acura  (o más bien Honda, para nosotros los europeos) NSC en su edición Alex Zanardi. Celebrado piloto italiano campeón de la CART estadounidense en 1997 y 1998. 50 ejemplares a 84.000 dólares cada uno, entre sus características diferenciales estaba el ser más ligero y gozar de una suspensión mucho más deportiva (todavía más) que el NSC convencional.

Pero de un deportivo pasamos a un súper deportivo como el Bugatti Veyron Ettore Bugatti, bautizado en honor al creador de la marca italiana. Estaba basado en el Veyron Grand Sport Vitesse, y su carrocería se distingue por estar fabricada en aluminio y fibra de carbono. Una factura de 2,3 millones de euros (precio de 2014) nos garantiza la máxima clase y prestaciones que uno puede alcanzar en un vehículo de calle. Que se inspirase en un modelo de los años 30, el Type 41, solo es la prueba definitiva de ello.

El Maserati Alfieri Concept que se presentó en Ginebra en 2014, con motivo del centenario de la marca, es otro que vuela sobre el asfalto, y que para bautizarse ha requerido del nombre del mismísimo Alfieri Maserati, a quien tutea para lograr sus alucinantes prestaciones.

El objetivo era rendir homenaje al pasado y proyectar la firma de Maserati al futuro. Objetivo cumplido: esta joya hace de la simplicidad (de líneas, de diseño, mecánica) su mejor y más refinada virtud. Una declaración de intenciones que hubiera orgullecido a Alfieri, fallecido a unos tempranísimos 44 años.

No podemos hablar de deportivos sin mencionar a Ferrari, que tiene en su currículum el precioso Ferrari Enzo, llamado así por el creador de la legendaria escudería italiana. Este biplaza fabricado entre el 2002 y el 2005 fue concebido como el sucesor del legendario F50, razón por la cual también se le denomina F60. Muchos famosos lo han conducido, tal es lo logrado de su estética: músicos como Eric Clapton, Rod Stewart o Pharrell Williams, pilotos como el español Fernando Alonso… De 0 a 100 en 3,3 segundos y 400 kilómetros por hora de velocidad máxima requieren un nombre a la altura.