El Ferrari 312B toma la pantalla

Es mucho más que un coche. El Ferrari 312B es un producto que genera emociones y eso se nota. Además el cine pone la magia que no tiene la televisión. Por eso, en la oferta del fin de semana es casi obligatorio acercarse a ver ese documental que 47 años después su primer prototipo, no dejará indiferente a nadie.

Es mucho más que un ejercicio cinematográfico para recuperar la historia de un producto. Es un modo de recuperar las sensaciones que pueden aportar pilotos y profesionales como Niki Lauda, Paolo Barilla, Jacky Ickx, Jackie Stewart, Gehrard Berger y Damon Hill que son los protagonistas de esta producción.

 

 

El verdadero hilo conductor es Mauro Forghieri, el ingeniero responsable de su creación, y consecuentemente la historia y secretos que están detrás de la aparición de una de las mayores revoluciones tecnológicas del automovilismo. Es una producción con ritmo y ese toque de elegancia italiana que aporta Andrea Marini, director de esta gran producción.

 

“Creo que Mauro Forghieri diseñó el monoplaza de F1 más elegante jamás construido. Podría decirse que fue el mejor coche de carreras de la época”, asegura en el documental el piloto Jacky Icks, 47 años después de su lanzamiento. El Ferrari 312B contaba con un motor revolucionario, el legendario Modelo V12, primer motor plano en la historia de la Fórmula 1, que en origen fue diseñado como pieza de ingeniería aeronáutica para ser montado en el ala de un avión.

El resultado es casi hora y media de cultura automovilística para entender un producto industrial y su importancia en el mundo de la competición. La experiencia del riesgo, la seducción, el estilo y la adrenalina que produjo uno de los mejores monoplazas del mundo. Así nació el Ferrari 312B, que debutó en 1970 y permitió a sus mejores pilotos de carreras, Jacky Ickx y Clay Regazzoni, ganar cuatro Grand Prix y competir por el título mundial.

 

Esa misma pasión fue lo que animó al ex–piloto italiano de F1, Paolo Barilla, para llevar el Ferrari 312B a la pista 46 años después de su debut y correr una vez más el circuito de Mónaco, uno de los más respetados de la Fórmula 1, pero esta vez haciendo parte del histórico Rally de Coches Clásicos que se celebra allí cada dos años.