Una historia de castillos y princesas

¿Juego de Tronos o el Exin Castillo?  Las fortalezas y las fantasías medievales no tiene edad, ni sexto y pocos límites.  Los torreones, las prisiones y las casas “retro” tiene un punto de excitación que no deja a nadie indiferente. Salta la muralla y atrévete a tener una noche diferente  si eliges uno de estos sitios como alojamiento.  La fantasía  la pone el protagonista.

 

1.- Castillo de Cardona

Castell De Cardona, S/N 
08261 Cardona. Barcelona.
Tel.:93 869127

Puede ser la fortaleza medieval más importante de Cataluña, pero la fama de este castillo románico y gótico se debe sobre todo a la habitación 712 del Parador que alberga. Desde hace algunos años, la habitación en cuestión fue sacada de la oferta del hotel debido a los extraños fenómenos que muchos clientes decían haber experimentado en su interior. Ruidos, cajones que se abrían, luces que se apagaban y se encendían. Sea cierto o no, el misterio que rodea a la habitación concede más atractivo al Parador, que ya de por sí lo tiene todo. De hecho, una conocida comunidad de viajeros lo ha incluido entre los diez mejores castillos de Europa donde hospedarse.

El fantástico recinto amurallado está en pie desde el siglo IX, vigilando de cerca la bonita villa de Cardona. En su interior se encuentra la Torre Minyona y una bonita iglesia, las dos del siglo XI,  que muchos aprovechan para celebrar su boda y hacer un estupendo dos en uno, eligiendo sala para la celebración y la suite, a la altura de un cinco estrellas. Desde 117€.

2.- Residencia Real Castillo de Curiel

Calle Trascastillo, S/N
47316 - Curiel de Duero. Valladolid.
Tel.: 983 880 401

El carácter infranqueable del Castillo de Curiel es garantía de tranquilidad para los huéspedes modernos. Su historia se remonta al siglo XI, cuando era propiedad de varios reyes castellano-leoneses, como el propio Alfonso X “El Sabio”, entre unos cuantos más. Fue dote de princesas y prisión de nobles y príncipes.

Los siglos han visto su ruina, pero los últimos años ha vuelto a la vida gracias a una ardua labor de restauración que lo ha recuperado para admiración de todo el que pasa por estas tierras vinícolas del Duero. El lujoso hotel de hoy en día cuenta con cinco suites y diecinueve habitaciones, restaurante, salas de banquetes, de conferencias y música, y, lo mejor, piscina y solarium en las almenas. Imaginaos tomar el sol donde un día se defendió la reconquista. Desde 86€.

3.- Hotel Castillo del Bosque La Zoreda.

Castillo del Bosque de La Zoreda S/N , 33170
La Manjoya, Oviedo
Tel.: 985 963333 

Situado a cuatro kilómetros de Oviedo, este pequeño hotel de 25 habitaciones es uno de los más lujosos de España. La historia del particular edificio se remonta a 1920, cuando el abogado Graciano Sela y Sela mandó a construir lo que sería la vivienda habitual para él y su esposa en medio de un bosque de la parroquia de La Manjoya.

Encargó el proyecto al arquitecto asturcubano Manuel del Busto, que vio comenzar las obras antes de partir para Cuba a construir el Centro Asturiano de La Habana. Sela se quedó sin presupuesto para terminar su palacete, que continuó a medio hacer durante casi cien años, en medio del bosque de La Zoreda, entre robles, castaños, arces y abedules.

Por fin, casi cien años después, el palacete fue terminado y remodelado hasta convertirse en el hotel que es hoy. Con spa, dos restaurantes, salones para celebrar eventos y habitaciones finamente decoradas, visitarlo es elegir un destino para rodearse de belleza y exquisitez. Desde 84€

4.- Castillo del Buen Amor

Finca Villanueva de Cañedo
Ctra. N-630, Km.317,6
 37799 Topas, Salamanca
Tel.: 923 355 002

En tiempos de la guerra civil que enfrentó a Isabel de Castilla y Juana la Beltraneja por la sucesión del trono de Castilla, los favores militares se agradecían con donaciones en especie. Fue así como los Reyes Católicos regalaron este fantástico castillo a Alfonso de Valencia, por entregarles Zamora durante aquella contienda. Un año después, en 1478, lo adquirió el Obispo de Cuenca, Ávila y Osma, don Alonso de Fonseca Quijada, quien, fiel también a los tiempos que corrían, lo convirtió en la residencia palacio de su amante y de los cuatro hijos que tuvieron en común.  La pasión era más fuerte que los votos de castidad.

El paso de los siglos, los avatares familiares y de propiedad, incluso la desaparición del propio pueblo junto al que se encontraba, Villanueva de Cañedo, llevó el castillo a la decadencia, hasta el punto de que una encina creció en una de sus torres y la ruina se apoderó del espacio.

Hubo que esperar hasta los años veinte del siglo pasado para que el castillo fuera declarado Monumento Histórico Artístico y se pensara en su rehabilitación, pero no fue hasta 1959 cuando se pusieron manos a la obra hasta recuperar su esencia. Hoy, el Castillo del Buen Amor es el destino perfecto para una escapada romántica, por lo imponente de su arquitectura, por lo apartado que se encuentra y, sobre todo, porque alojarse en sus habitaciones es dar un salto al pasado. Las suites con torreón privado y vistas sobre los viñedos de los alrededores son fantásticas, como el restaurante, situado en las antiguas caballerizas, o la piscina, en lo que hace siglos fuera el foso defensivo. Desde 120€