Bien frito... se vive mejor

Sin ánimo de menospreciar las bondades del horno, la plancha o la cocción al vapor, una ley no escrita obliga a aparcar las creencias más healthy, si de apreciar una de las joyas de la gastronomía andaluza se trata. Freír es un arte. Comerlo un placer y recorrer los bares de Sevilla un ritual que siempre tiene nuevas direcciones.

Merece la pena confiar la felicidad, aunque solo sea a veces, a una buena tapa de adobo. Cazón, caella, boquerones... bien preparada, cualquiera de sus versiones es un caballo ganador. El secreto no es otro que el aliño, la fritura y el amor que exige la cocina de toda la vida. No hay más misterio. No hace falta irse a Cádiz, aunque puestos a elegir, ¿quién no lo dejaría todo para ir a tiro hecho a la Plaza de las Flores?

Aquí van algunas recomendaciones, más y menos populares, para disfrutar en Sevilla de una de las recetas más sabrosas y característicasdel sur de España al alcance de cualquier bolsillo. Si se permite la sugerencia: acompañar siempre de una caña bien tirada y un buen compañero de paseo… Abstenerse los  malajes

 

Bodeguita Blanco Cerrillo

Tan folclórico como inevitable. El olor de sus boquerones en adobo te desarma de antemano a casi cualquier altura de la calle Tetuán. Estos expertos sin pretenderlo del marketing sensorial fríen a diario casi 50 kilos de pescado en 36m2, un dato más que suficiente para animarse a conocer personalmente el porqué de su fama. Su emblemática taberna de la calle José Velilla siempre está llena, pero tapear de pie es un precio a pagar más que justo por degustar su especialidad. Dirección obligada  todo el año.


Calle José de Velilla, 1,

41001 Sevilla

Horario: De 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 00:00h. Cierra los domingos.

También hay que probar: la ensaladilla.

 

Freiduría Puerta de la Carne

Por fuera bonita, por dentro sublime… Lugar iniciático para personas que disfrutan del producto… Falsos gastrónomos o “foodies” de pegote deben quedarse fuera. Próxima a los Jardines de Murillo, de esquina con la calle Cano y Cueto, sigue en pie desde 1929 una de las freidurías con más solera de la ciudad. Solo pasar por la puerta ya es exponerse con todas las de perder a sus vitrinas rebosantes de pescada, croquetas, puntillitas... pero el argumento definitivo para no pensarlo dos veces es el adobo de cazón, lo mejor de su carta según no pocas opiniones. Si el tiempo acompaña, el local tiene algunas mesas fuera, aunque la terraza está muy, muy solicitada. Para tomar allí o para llevar, lo importante es no privar al paladar de conocer la clave del éxito de este local en pleno corazón de Sevilla.

 

Puerta de la Carne, 2.

41004 Sevilla

Horario: todos los días del año, de 13:00 a 17:00h y de 19:00 a 00:00h. En verano solo abre a partir de las 20:00h.

También hay que probar: su gazpacho y sus tomates aliñados

 

Bar Rodríguez

Mucho menos conocido, en la zona de San Lorenzo, sobrevive a la sofisticación de los gastrobares este negocio familiar que comparte tapa estrella con Blanco Cerrillo. Los boquerones en adobo son una de las muestras más aclamadas de su cocina casera, y aquí pueden disfrutarse en la comodidad de ese ambiente distendido y amable tan propio de los bares de barrio. Si cabe dar alguna razón más para decidirse a ir, ¿qué tal esta? La simpatía de sus camareros es tan halagada que resultaron ganadores en el primer concurso Maestros de la Barra organizado  por Cruzcampo.

 

Plaza San Antonio de Padua 6, 

41002 Sevilla, España

Horario: de 8:00 a 00:00h, menos los sábados, que cierra entre las 16:00 y las 20:00h. Descansan los domingos.

También hay que probar: sus caracoles en temporada.

 

Freiduría Manolita

Lejos del bullicio del centro, en el distrito Cerro-Amate, las noches de los fines de semana son de pescaíto frito y croquetas. Así lo dicta la costumbre desde que en 1987 esta humilde freiduría abriese sus puertas para suerte de los vecinos. Su cazón en adobo, sus chocos y sus gambas gabardina son ya un clásico. Hoy sus recetas se conservan intactas y siguen congregando, como hace treinta años, a amantes del buen comer de toda la capital. Eso sí, no tiene espacios para la consumición: pides y te lo llevas a casa, si es que tienes la suficiente fuerza de voluntad como para resistirte al olor por el camino.

 

Calle Diamantino García Acosta, 35.

41006 Sevilla, España

Horario: de jueves a domingo, de 20:00h a 23:00h.

También hay que probar: sus croquetas caseras.