Fly Money

Aunque las tarjetas nos salven la vida en más de una ocasión, no siempre, y no todo, se puede pagar con dinero de plástico. El viaje empieza cuando se hace un listado de requisitos para  viajar a cualquier país. El sufridor que viaja con frecuencia fuera de Europa sabe el tiempo, y también el dinero, que se pierde cada vez que hay que cambiar moneda. “Change Money” es  en algunos países, un referente a la “comisión escondida.”

Por eso “Fly Money” es la solución. Se trata de que, al igual que reservamos un vuelo o una habitación por Internet, podamos cambiar la cantidad de dinero que consideremos en la moneda del país de destino también a través de la red y sin necesidad de esperar colas ni, sobre todo, perder con el cambio por las comisiones que pagamos en las oficinas de cambio de divisas. Después tenemos varias opciones para recogerlo: que nos lo lleven a casa, pasar por una oficina de correos o recogerlo en el mismo aeropuerto.  Sencillo, claro y sin problemas.

El creador de esa idea, es Tal Ekroni, un joven emprendedor que no llega a la treintena, vio un hueco en el mercado del que todos podíamos beneficiarnos. Este profesor de finanzas en el College of Management Academic Studies de Israel decidió crear el primer agregador de cambio de divisas para viajeros.  Cuenta Ekroni que la idea se le ocurrió cuando un grupo de alumnos le preguntó cuál era la manera más fácil de cambiar dinero para viajar a India porque estaban teniendo problemas para conseguir rupias. Empezó a investigar y se dio cuenta de que en pleno siglo XXI esta tarea tan cotidiana para cualquier viajero aún no había sido facilitada por ninguna entidad de manera segura y fácil, y fue así como Fly Money vio la luz.

La start-up ha sido elegida como la más innovadora de Europa en la competición Visa Everywhere Initiative, cuyo premio se entregó en Copenhague este pasado mes de julio. Por si algo falla, Fly Money tiene un servicio de atención al cliente 24 horas y además ofrece la posibilidad de cancelar el pedido sin coste.