Reloj Zenith

Quienes buscan aventura quieren tener las mínimas variables bajo control. Desde un sencillo aficionado a los relojes hasta un deportista de élite, todos quieren llevar en la muñeca una máquina que les defina. En el caso de los aventureros y los amantes de los deportes extremos, las exigencias aumentan.

Resistencia, capacidad sumergible, fuente de energía y medición de variables son algunas de ellas. Un aventurero no concibe su experiencia sin controlar la temperatura, la altitud, la presión atmosférica, los puntos cardinales, o las mareas… Todo es una mezcla de información y elegancia.

Felix Baumgartner, Zenith El Primero Stratos Flyback Striking 10th

Eso si es velocidad. Un tributo al primer hombre que rompió la barrera del sonido con su cuerpo. El 14 de octubre de 2012, el paracaidista austriaco batió dos récords mundiales aparte del de alcanzar la estratosfera en un vuelo aerostático: la caída libre desde los 38,9 kilómetros de altura, alcanzando una velocidad máxima de 1.357,64 km/h, más que la velocidad del sonido.

Para demostrar la fiabilidad de la marca suiza, Zenith lanzó este Stratos Flyback Striking 10th, digno heredero de El Primero, el primer cronógrafo automático de alta frecuencia que cruzó el Atlántico en el tren de aterrizaje de un Boing 707 en 1970. Durante el trayecto de París a Nueva York mantuvo imperturbable su cadencia de 36.000 alternancias por hora y sin necesitar ajustes, a pesar de los cambios drásticos de temperatura, presión y cambios atmosféricos.

Lo mismo ocurrió durante la hazaña de Baumgartner, que además cruzó la barrera del sonido. La robustez del Stratos está acompañada de la función Striking 10th, que permite medir las décimas de segundo, combinada con la Flyback, que pone a cero las funciones del cronógrafo con sólo un gesto. Con el éxito de la misión en la estratosfera, Zenith se apunta,  cien años después, otro tanto en el terreno de los relojes para aventureros, la primera de su historia en la muñeca de Roald Amundsen, el primero en alcanzar el Polo Sur en la mítica carrera contra Scott, en 1912. Precio: 7.700€

 

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