600 Tour: El Madrid más chulo

Hay cosas que están por encima del marketing, del MICE, del B2B o del B2C… Hay cosas que se hacen con el alma y eso se nota. Por eso para conocer “600 Tour Madrid”  hay que conocer a Oscar García.

Mi primer Seat 600 vino de Ponferrada. “Me costó algo más de 2000 euros. Buscaba un seiscientos bonito, con matrícula de Madrid y que pudiera pagarlo… Me desplacé en autobús allí y me lo traje conduciendo, estaba bien exteriormente, pero el motor no estaba muy bien puesto a punto y el motor de arranque no iba del todo bien.”

Aquello era algo más que un encuentro con un tipo de coche. Era una manera de entender el turismo en Madrid. “Creo francamente que a partir de aquel momento solo he tenido señales para dedicarme a lo que me dedico hoy. En realidad compré mi primer 600 para hacer publicidad de una web de lugares centenarios y con encanto de Madrid. A los dos meses, en una visita a Florencia vi que hacían rutas con Fiat 500 y se encendió la luz”

La empresa hace recorridos turísticos en Seat 600. Suelen ser con conductor/guía y eso permite que se vayan explicando históricas, leyendas y cultura de Madrid a bordo de un mito como el 600. “Hacemos paradas, tenemos clientes de Madrid, otras comunidades y otras partes del mundo. El cliente de fuera se va con la sensación de haber encontrado el Santo Grial, que con todos los respetos para otras alternativas, haber hecho el mejor de los tours por Madrid”.

Indudablemente, el 600 es el coche de la familia española de los sesenta y, de alguna manera, sigue asociado al verano gracias a una poderosa imagen. Es ese núcleo familiar unido cargando los poco más de tres metros del coche con maletas y accesorios. Sí, esos veranos de Mirindas y bicicletas sin marchas, que todavía resisten, grabados a fuego en el subconsciente del español medio. Esos 600 siguen recorriendo todavía, las carreteras de nuestra memoria.

La primera vez que esos faros miraron el mundo de manera curiosa fue en el 27 de junio de 1957 sobre la base del original Fiat 600 de Carlo Giacosa. En ese año el primer 600 salió de la fábrica de la zona Franca de Barcelona para acompañar de la mano y durante tres décadas los trascendentes avances sociales, políticos y culturales que, a duras penas y aunque pareciera que no, esperaban a España a la vuelta de la esquina.

Como vehículo, quizás no fue el primero, pero sí el más importante. Fue el emblema del progreso económico y social de una España cuyas particularidades todavía seguimos viviendo, o sufriendo.

Curiosamente, los madrileños quedan alucinados de lo poco que conocían su ciudad. “Tenemos clientes que vienen solo por el 600, pero ese extra cultural les encanta. Tenemos clientes que ni siquiera les gustan los coches, otros aficionados al motor, hacemos tours desde 1 coche hasta casi 30. Contamos con tours especiales que cada 3 o 4 meses cambian, ahora tenemos uno especial de crímenes y asesinatos en Madrid”.

Ahora Oscar y su equipo son un referente en la manera de promocionar Madrid. “Cuando empecé, lamentablemente no recibí ayuda de ningún club, al contrario incluso, el mundo del 600 y en general del coche clásico es algo cerrado pero por fortuna, siempre hay outsiders… gente maravillosa en todas partes y hoy, somos los únicos capaces de hacer un tour turístico en Seat 600 con 24 coches como algunos sábados… Pienso que además de un negocio, es una forma de mantener de una forma cotidiana el emblemático modelo”.