Peñíscola: Caminos de película y platos de cine

Categories: Gastronomía919 words5 min read

Hay lugares que tienen estrella y Peñíscola es uno de ellos. Hace ya algo más de un siglo que Peñíscola comenzó su particular historia de amor con el cine. Era 1913 y entre sus calles se rodó Ana Kadova. Posiblemente, hoy nos parecería una historia muy naif. Aquella película duraba 82 minutos y recreaba las aventuras de Ana Kadova, en un reino imaginario llamado Balcania. Allí se mezclaban espías, nobles y villanos. El conde Kadova es desposeído del poder y asesinado. Su hija, Ana, jura vengar su muerte. Se enamora de un doctor, le persiguen espías y… Por desgracia, no queda copia alguna de ese documento cinematográfico.

Desde entonces, la costa de Peñíscola y las cercanías han sido escenarios de numerosas películas y series. Si uno se pregunta el motivo de haber elegido Peñíscola podríamos pensar que por su castillo, pero eso no es totalmente cierto. Su entorno lo convierten en un lugar muy especial. Sólo así se puede explicar que algunos de los capítulos del Ministerio del Tiempo se rodaran en las cercanías del puerto pesquero y que las escenas más emocionantes de El Barco se rodaron en la Punta del Pebret, donde no es fácil llegar pero merece la pena la caminata para disfrutar de un camino maravilloso junto al mar, que es un santuario para los amantes de la MTB.

Donde hay cine hay actores. A las mesas de los restaurantes de esta localidad se sentaron grandes directores de cine, actores, actrices, personal de producción y un largo etcétera de trabajadores del séptimo arte que acabaron llevándose consigo el recuerdo de estupendos arroces, pescados, corderos a la brasa y un buen listado de manjares de la tierra y el mar.

La Taberna el Anfora prepara sus Almejas a la Marinera de la Isla del Hierro y su Pulpo con Patatas Valyrio como un homenaje a Juego de Tronos. En el Restaurante La Cabaña prepara un Cochinillo al Estilo Meeren. Y en este triángulo de restaurantes a lo Juego de Tronos, también tenemos que pasarnos por el Restaurante de Carmen Guillemont, que hace un Confit de Cordero a la brasa con Ghee y aromatizado con ras de hanout o sus Cocas a lo Tyron Lannister.

Incluso en algún restaurante que siempre han preparado un homenaje a El Cid con su Pincho de Moros y Cristianos con Chorizo de Teruel y Olivada, ahora se prepara El antojo de Tyrion, que es un confit de pato en salsa de miel y naranja. Realmente hay opciones para todos los gustos.

Por eso siempre es bonito ver como nuevos restaurantes se inspiran en las localizaciones de varias series y películas rodadas en Peñíscola ofreciendo su particular visión de la ficción en un plato. Y cocineros locales han ayudado en la producción de las series, como el Chiringuito de Pepe, que trabajaba con numerosos platos de la zona. Su huerta y su puerto siempre se han entendido bien. Un guiso de sepia se entiende con las alcachofas y los langostinos también pueden ir a un puchero con excelentes arroces.

Una buena muestra de ello es el arroz Calabuch del restaurante Casa Jaime, con el que este establecimiento hace su particular homenaje a Berlanga. Cuentan que fue el cineasta Jaime de Armiñán, uno de los enamorados de Peñíscola como plató de cine, quien convenció a la familia Sanz, propietaria del restaurante, de que los platos que degustaban tras acabar el servicio debían estar en la carta. Con ellos solía sentarse a comer en la llamada mesa o después de que terminaran el trabajo, y la degustación de productos locales le parecía excepcional.

Fue precisamente Jaime de Armiñán quien dio la idea de que su arroz debía de llamarse Calabuch en honor al director Luis García Berlanga, que rodaba allí en aquel entonces la película protagonizada por Edmund Gwenn. Cuentan que cuando García Berlanga llegó al restaurante y probó la primera cucharada del arroz que Casa Jaime bautizó con su nombre dijo que aunque le habían dedicado cuadros, bustos, calles y cines, era la primera vez que tenía el honor de que le dedicasen un arroz. “Ahora estoy seguro de que me recordarán hasta después de muerto”, exclamó entonces.

Otro de los establecimientos que rinde homenaje a la ficción, en su caso a Juego de Tronos, El Cid, Calabuch y El Chiringuito de Pepe , es el restaurante Tío Pepe, que ha elaborado arroz trompeta de la muerte con pato y foie inspirándose en localizaciones de la serie de HBO como la plaza de Santa María, que da vida a su mercado. O el cordero confitado a bajo temperatura que ha hecho en honor de El Cid, la película protagonizada por Charlton Heston que Anthony Mann quiso rodar aquí, y en la que salen prácticamente todos los habitantes de Peñíscola que residían allí en el 60 porque se necesitaron 2.000 extras.

También Roca Mar forma parte de los establecimientos hosteleros que han querido homenajear al cine y la televisión. Así es como han salido de su cocina exquisitos platos como calamar París y langostinos Tombuctú, en honor a la película París Tombuctú, o la cacería de venado al fuego Valyrio por la serie Juego de Tronos.

Novedades

Déjanos tu email y te mantendremos informado.

Comenta

Comparte