Ski en el Pirineo leridano: 4 estaciones con encanto

Ara Lleida es una de las zonas más esquiables de toda España y los amantes del deporte de altura lo saben de buena tinta. ¿Cuáles son las razones por las que triunfa cada temporada? La clave de su éxito se resume en once centros invernales, 500 kilómetros de pista a prueba de cualquier expectativa y una increíble oferta en cuanto a alojamiento, modalidades, turismo y actividades complementarias. Te recomendamos cuatro estaciones en las que disfrutar de un fin de semana perfecto.

Boí Taüll Resort

Es la estación más alta de los Pirineos (2750m), y según la última edición de los World Ski Awards, la mejor de España. Apta para todos los niveles e ideal para visitar solos o en familia, promete nieve de gran calidad y un ambiente inmejorable: animado pero sin colas ni masificaciones. Encarada al norte, tiene 43 pistas y 45 kilómetros esquiables en pleno Vall del Boí. Numerosos servicios procuran que la estancia sea perfecta: parking y centro de atención médica a pie de pistas, jardín de nieve y guarderías, una escuela con más de 90 monitores, taquillas, cafeterías y restaurantes, entre otros. Además, cuenta con una pista exclusiva de trineos y un snowpark con cinco zonas de diferentes niveles.

  

Port Ainé

Bajo el Pico del Orri, en Rialp, este centro, de los más jóvenes y amables del Pirineo, dispone de 26,7 kilómetros de pista y 800 metros de desnivel en un enclave tan privilegiado como las vistas que ofrece. Su orientación hacia el norte favorece un microclima que da, para muchos, la mejor calidad nieve polvo de la zona. Desde diciembre hasta abril, el complejo se esfuerza por brindar a los visitantes todo lo necesario para una estancia de diez, siendo un destino excepcional para familias y esquiadores debutantes que podrán iniciarse en sus seis pistas verdes. Los apasionados de la naturaleza también encontrarán en Port Ainé el destino más adecuado: su paisaje no deja indiferente a nadie.

  

Tavascan

En pleno corazón del Parque Natural del Alt Pirineu, en el Pallars Sobirà, la estación de Tavascan mantiene vivo el valle en las épocas más frías del año. A lo largo de sus 14 km, se pueden practicar todas las modalidades de esquí (alpino, de fondo, travesía, snowboard...) en un entorno incomparable de alta montaña que el centro ha sabido respetar. Está sobradamente equipada para acoger las proezas de aficionados, curiosos o consagrados expertos, sin contar que los partidarios del Freestyle también podrán desarrollar esta disciplina. Dispone, además, de excursiones guiadas, cafetería, oficina de información y alojamientos a pie de pista. Un último dato de interés: en el año 2015 obtuvo el premio Turisme Generalitat por sus itinerarios inclusivos.

  

Tuixent-La Vansa

Ubicada en la cara norte del Port del Comte, esta estación es todo un punto de peregrinaje para amantes del esquí nórdico. En ella se puede disfrutar de 30 kilómetros de circuitos adaptados a todos los niveles que se abren paso entre los característicos bosques de abeto que pueblan el paisaje. También cuenta con recorridos diseñados para raquetas de nieve, en los que se puede disponer de atención personalizada en caso de iniciación, y otras muchas instalaciones: enfermería, escuela, alquiler de material y bar-restaurante. Un paraíso donde la diversión y la tranquilidad no están reñidas.