Spas en Thailandia

Algunos viajeros de hoy se contentan con descansar bajo el sol en parajes exóticos en los confines del mundo, otros disfrutan conociendo propuestas culturales o caminando por senderos remotos, y los hay también que buscan el relax más puro en los mejores hoteles y resorts en lugares paradisíacos.

Los viajeros del siglo XXI ya conocemos todo el planeta. Ya no viajamos para descubrir territorios desconocidos sino para buscar placeres de muy diversa índole. Unos se contentan con descansar bajo el sol en parajes exóticos en los confines del mundo, otros disfrutan conociendo propuestas culturales o caminando por senderos remotos, y los hay también que buscan el relax más puro en los mejores hoteles y resorts de paradisíacos destinos como Bali, Tailandia, Polinesia o las islas del Indico.

 

Es el caso de Tailandia, meta preferida de los que gustan de recibir un trato exquisito cuando viajan. Sus hoteles pasan por tener uno de los servicios más refinados del mundo y ahora además muchos de ellos complementan su oferta con maravillosos spas que ofrecen los servicios propios de este tipo de centros, pero además en marcos bellísimos y complementados por la tradición de los masajes y el cuidado corporal tailandés.

                         

 

Es el caso de Puket, con spas como el de Banyan Tree, en la bahía de Ban Tao, uno de los más grandes de Asia, con una lista de tratamientos larguísima que combinan las técnicas occidentales con las terapias orientales.

                           

En el otro extremo de la isla, el Evason se ha puesto de moda entre europeos, australianos y americanos que acuden para probar sus tratamientos revitalizantes de su Six Senses Spa. En Pattaya, el hotel Marriott ofrece un magnífico spa entre densos palmerales, con servicios similares a los que ofrece en sus hoteles de Bangkok, en plena capital tailandesa: todo un remanso de paz tras una visita a la bulliciosa ciudad.

    

                       

Una de las claves de los spas de Tailandia son sin duda los masajes que forman parte de las terapias milenarias que se practican en el país. Los aplican tanto hombres como mujeres y pueden ser con las manos o incluso con los pies.