130 AÑOS DE MERCEDES BENZ AYUDANDO EN EL TRABAJO
Si crees que los vehículos industriales forman parte esencial de la evolución de nuestra sociedad, tienes una cita obligada en Stuttgart. Mercedes-Benz abre el próximo 28 de junio las puertas de “130 Years of Commercial Vehicles”, una exposición que convierte su museo en una parada imprescindible para quienes aman el motor, pero también para quienes entienden el viaje como una forma de descubrir la historia.

Hay exposiciones que se limitan a mirar atrás y otras que utilizan el pasado para explicar el presente. Esta consigue hacer ambas cosas con naturalidad. En Stuttgart, Mercedes-Benz celebra una historia que comenzó en 1896, cuando Carl Benz vendió la primera furgoneta y Gottlieb Daimler entregó el primer camión. A partir de ahí, la narración avanza hasta llegar a los vehículos industriales eléctricos de hoy, auténticos protagonistas de una transformación que ya está cambiando la manera de mover mercancías, organizar ciudades y entender la logística contemporánea.

La muestra podrá visitarse desde el 28 de junio de 2026 hasta el 4 de abril de 2027 en la Collection Room 5 del Mercedes-Benz Museum. Y conviene decirlo sin rodeos: no se trata solo de una revisión de archivo ni de un homenaje técnico. Es, sobre todo, una manera de contar cómo los vehículos industriales han acompañado la vida cotidiana en silencio, sosteniendo el comercio, la construcción, el reparto y el trabajo de cada día. Son máquinas que rara vez ocupan el centro del escenario, pero sin las cuales la sociedad simplemente no funcionaría igual.

Para el viajero, además, la exposición ofrece un motivo muy sugerente para poner rumbo a Stuttgart. La ciudad alemana posee esa rara capacidad de unir industria, cultura y paisaje urbano con una elegancia discreta, sin estridencias, pero con mucha personalidad. Su vínculo con el automóvil es profundo, casi inseparable de su identidad, aunque su interés va mucho más allá del universo del motor. Aquí el museo no es una pieza aislada: forma parte del propio pulso de la ciudad.

El Mercedes-Benz Museum es una de las grandes referencias mundiales del automóvil. Su recorrido abarca desde la invención del coche en 1886 hasta la movilidad contemporánea, y lo hace con un lenguaje que mezcla ingeniería, diseño, innovación y memoria industrial. Visitarlo es entrar en una historia que no habla solo de vehículos, sino también de ideas, de progreso y de la forma en que la industria alemana ha influido en buena parte del imaginario europeo.
Durante años, furgonetas y camiones han tenido el inconveniente de ser considerados vehículos de trabajo antes que vehículos de relato. Y, sin embargo, son mucho más que eso. Son la cara visible de una sociedad en movimiento: llevan alimentos, herramientas, materiales de obra, paquetes y servicios; unen fábricas con ciudades, puertos con almacenes, barrios con comercios y carreteras con hogares. Mercedes-Benz pone el acento precisamente en esa dimensión esencial. Los vehículos industriales no son una nota secundaria de la historia moderna: son parte de su base real, cotidiana y tangible.

La exposición lo demuestra con una selección que recorre tres grandes épocas y permite ver cómo cambian las formas, los usos y la tecnología, aunque la misión siga siendo la misma. A lo largo del recorrido, el visitante entiende que la evolución del vehículo industrial es también la evolución de la economía, del consumo y de la movilidad urbana y extraurbana. En otras palabras: mirar estos vehículos es también mirar cómo hemos vivido, trabajado y viajado durante más de un siglo.
El itinerario se articula en torno a siete vehículos de distintas etapas. El más antiguo es el Benz 1C de 1922, un vehículo de 1,5 toneladas que comenzó su vida como camión de bomberos y más tarde fue transformado. Representa los primeros años de la producción en serie de camiones y conserva ese valor casi fundacional que tienen las piezas que abren caminos.
A su lado aparece la Mercedes-Benz 170 V de 1952, una furgoneta que también prestó servicio a Mercedes-Benz Service. Su carrocería compacta, funcional y bien resuelta, con la elegancia de la llamada “Sindelfingen body”, recuerda una época en la que utilidad y presencia podían convivir sin problema. Es un vehículo propio de la posguerra europea, cuando había que reconstruir, abastecer y volver a poner todo en marcha.

El Mercedes-Benz O 319 D panoramic coach de 1961 añade una nota especialmente atractiva para el visitante con alma viajera. Este modelo remite al turismo en autobús, a las excursiones por carretera y a ese optimismo del llamado milagro económico en el que desplazarse empezó a formar parte de una nueva idea de bienestar. Su diseño compacto y panorámico tiene, además, un encanto visual que lo convierte en una pieza especialmente fotogénica.
Otro de los grandes protagonistas históricos es el Mercedes-Benz L 911 de 1966, expuesto con su pátina original intacta. Y esa elección no es casual: su aspecto habla de una vida de trabajo intenso, de uso constante, de kilómetros y esfuerzo. Recuerda algo importante: los vehículos industriales no nacen para deslumbrar, pero a menudo terminan contando historias mucho más profundas que muchos coches de exhibición.

La parte contemporánea de la muestra se abre con el eVito de 2023, concebido para la logística urbana, los oficios y los servicios. Después llega el eSprinter de 2024, heredero de una saga que desde 1995 dio nombre a toda una categoría de vehículos. Y la exposición culmina con el eActros 600, en producción en serie desde 2024, pensado para el transporte de larga distancia con batería. Con 621 kWh de capacidad y hasta 500 kilómetros de autonomía sin recarga, este modelo simboliza el salto de la industria hacia una nueva etapa, en la que la eficiencia energética y la electrificación ya no son promesas, sino realidad.
Pero la exposición no se limita a alinear vehículos como si fueran piezas de una cronología estática. El montaje está pensado para invitar a mirar, comparar y jugar con la memoria. Hay estaciones multimedia inspiradas en formas clásicas de comunicación, como los antiguos pilares publicitarios, y una gran esfera LED de 1,5 metros que visualiza datos e historias de 130 años de vehículos industriales Mercedes-Benz. El resultado es un recorrido vivo, que mezcla información y emoción con bastante equilibrio.

A eso se suma un conjunto de más de 180 modelos en miniatura, en su mayoría a escala 1:87, aportados por el Mercedes-Benz Model Car Club. Aquí el detalle es tan importante como la variedad, y la sección se convierte en un pequeño museo dentro del museo. Es una zona especialmente atractiva para quienes disfrutan del coleccionismo, del diseño en pequeño formato y de esa fascinación casi infantil que despiertan las cosas bien hechas a escala reducida.

El lado más lúdico lo aportan dos estaciones interactivas: un juego de arcade con carreras virtuales de camiones y “VANtastic Memo”, un juego de memoria con imágenes de la historia de las furgonetas. Son recursos sencillos, pero eficaces, porque amplían la experiencia y hacen que la exposición funcione tanto para especialistas como para familias, curiosos y viajeros que entran al museo por pura intuición.
Antes de llegar al recorrido principal, el Atrium del museo ya adelanta parte de la conversación con una presentación temporal de vehículos comerciales clásicos. Allí se exhiben reconstrucciones auténticas de la Benz Combination delivery van de 1899 y del Daimler truck de 1896, dos piezas esenciales para entender el origen de esta historia. Ese prólogo tiene un valor especial porque coloca al visitante frente a los pioneros reales del vehículo industrial, no como reliquias lejanas, sino como el punto de partida de una evolución que ha transformado la manera de transportar mercancías y personas en todo el mundo.
La propuesta gana todavía más fuerza porque une emoción y aprendizaje. El lector puede acercarse atraído por los camiones y las furgonetas, pero acaba encontrando una historia mayor sobre trabajo, innovación y transformación tecnológica. Y también sobre futuro, porque esta exposición no solo habla de lo que fue Mercedes-Benz, sino de lo que quiere seguir siendo: una marca capaz de adaptarse a la electrificación, a la eficiencia y a las exigencias de una movilidad cada vez más compleja.

Novedades
Déjanos tu email y te mantendremos informado.
















