Ford Kuga PHEV: El poder de CV y W
Ford Kuga PHEV: El poder de CV y W
Hay automóviles que siempre serán una compra sensata. El Ford Kuga PHEV es uno de ellos. Tecnicamente el modelo actual se sitúa en el punto medio entre un SUV familiar tradicional y un vehículo de nueva generación pensado para ciudades, autopistas y uso diario. Combina un motor de combustión de 2,5 litros Duratec con un motor eléctrico y una batería de 14,4 kWh, lo que permite alrededor de 40 millas (unos 65 km) de autonomía 100% eléctrica en condiciones reales, cifra que se acerca bastante a la prometida en homologación.
Eso lo convierte en un coche ideal para trayectos urbanos y de proximidad, donde puede circular en silencio y con emisiones cero, y al mismo tiempo mantiene el confort y la capacidad de carga de un SUV compacto cuando se sale de la ciudad. Si se gusta ir al trabajo en coche y la distancia es razonable… aquí tienes una buena opción.

Además de bonito, estamos ante un vehículo muy polivalente. En términos de prestaciones, el conjunto híbrido ofrece unos 165 kW (alrededor de 225–240 CV) y una transmisión CVT que busca suavidad más que deportividad. La aceleración 0‑100 km/h ronda los 7,3 segundos, un dato más que suficiente para un SUV familiar, aunque el empuje inicial no resulta especialmente espectacular; en modo Sport el coche se siente algo más ágil y el sistema gestiona de forma casi imperceptible el paso del eléctrico al térmico. La eficiencia declarada se sitúa en torno a 51,4 mpg combinados (unos 5,5 L/100 km) y unas emisiones de CO₂ cercanas a 23 g/km en ciclo WLTP, lo que lo hace muy competitivo en términos de impuestos y beneficios fiscales para empresas.
La carrocería mide 4,61 metros de largo, 1,88 metros de ancho y 1,67 metros de alto. Tiene un maletero cuya capacidad oscila entre 395 y 536 litros de maletero en función de la posición en la que coloques los asientos traseros. Para algunos el prescindir del módulo de mandos mecánicos para le climatizador incomoda su uso, por ejemplo. En general, la pantalla y sus conectividad funciona con suma eficiencia.

Aquí el sonido importa y no es literatura. Uno de los grandes atractivos del Kuga actual, sobre todo en acabados como Vignale o Sound Edition, es el sistema de sonido Bang & Olufsen. Se trata de un sistema de 10 altavoces con subwoofer y tecnología de sonido envolvente, con una potencia total que puede alcanzar hasta 700 W en las versiones más avanzadas, lo que lo sitúa claramente en el segmento de alta fidelidad dentro de un SUV compacto.
Los ingenieros de Bang & Olufsen han trabajado la colocación de tweeters en el salpicadero y de woofers en las puertas para crear un escenario sonoro amplio y envolvente, aprovechando incluso el habitáculo como caja de resonancia del subwoofer, con lo que se gana espacio y se reduce peso.

El sistema incorpora Beosonic, una interfaz táctil que permite ajustar el carácter del sonido con un solo gesto: desplazando un marcador por cuatro zonas (Brillante, Cálido, Relajado y Energético) se modifica la ecualización y el carácter general del audio. Además, con un doble toque se puede pasar de un sonido más estéreo a un efecto más envolvente, y el sistema ofrece modos predefinidos (Party, Lounge, Podcast, etc.) pensados para distintos tipos de contenido, desde música hasta podcasts o llamadas en manos libres. El resultado es una experiencia auditiva muy cercana a la de un salón de música de alta gama, pero integrada en un coche diseñado para el uso diario.
Desde el punto de vista de la experiencia de conducción, este nivel de sonido refuerza la sensación de calidad percibida del Kuga PHEV. En modo eléctrico, el silencio del motor se combina con la nitidez del Bang & Olufsen para que la música se perciba con gran detalle; en modo híbrido, el sistema compensa las frecuencias y mantiene el sonido homogéneo incluso con el motor térmico trabajando. Para un usuario que valora tanto la eficiencia como el confort sensorial, el Kuga PHEV con Bang & Olufsen funciona como una especie de “salón móvil” conectado a la nueva movilidad: híbrido, conectado y auditivamente refinado.

Además lo interiores tienen unos niveles muy aceptables para su precio. Una decoración cuidada, fina y elegante que distingue a este Kuga de última generación. Los asientos recogen el cuerpo a la perfección y tienen buen mullido, las plazas traseras resultan igualmente amplias y confortables, especialmente las laterales. No obstante, lo mejor de esta zona trasera del Kuga FHEV es que incluye una banqueta deslizable longitudinalmente con gran recorrido, que puede darle hasta 67 litros de capacidad extra a un maletero mermado.

Por eso, si se mira al Ford Kuga en perspectiva, el modelo funciona casi como un microcosmos de la evolución del SUV compacto: de un coche relativamente sencillo y funcional, ha pasado a ser un vehículo tecnológico, electrificado y muy bien dotado. Su trayectoria refleja cómo el mercado ha pasado de valorar sobre todo el tamaño y la imagen de “todoterreno” a exigir eficiencia, conectividad, seguridad y confort de uso diario, sin renunciar a la capacidad de carga ni a la polivalencia.

