LANCIA YPSILON: RENACIMIENTO DE UN CLÁSICO
LANCIA YPSILON: RENACIMIENTO DE UN CLÁSICO
Durante años, la marca Lancia quedó casi reducida a Italia, con una gama mínima y muy poco peso fuera de su país de origen, hasta el punto de desaparecer de muchos mercados, entre ellos España. El nuevo Ypsilon es el primer paso de un plan para relanzar la marca en Europa, apoyándose en la electrificación y en una imagen de diseño elegante y tecnológico.
En un primer intento, la compañía ha definido un nuevo lenguaje estético llamado Pu+Ra (Pure y Radical), que combina líneas limpias con elementos muy marcados, y que debutará en todos sus futuros modelos partiendo precisamente de este Ypsilon. El objetivo es volver a situar a Lancia como una firma aspiracional, cercana al diseño y a la moda italiana, pero con productos asequibles para el público general.
El estilo no se improvisa
De entrada nos encontramos con un diseño exterior muy atractivo, propio de estos vehículos que son pequeños con mucha presencia. El nuevo Ypsilon es un polivalente urbano de 5 puertas con unos 4,08 metros de longitud, 1,76 de anchura y 1,44 de altura, dimensiones que lo sitúan en el corazón del segmento de los compactos pequeños para uso diario y escapadas cortas. A pesar de su tamaño contenido, el diseño busca que al verlo parezca un coche de categoría superior, con volúmenes muy marcados y una silueta tipo hatchback de cinco puertas.

El frontal está dominado por el “cáliz” de Lancia reinterpretado en clave moderna: una especie de escudo luminoso que se prolonga hacia los faros, con tecnología LED y una firma lumínica que recorre la parte superior de la parrilla por debajo del nombre de la marca. Las ópticas son finas y horizontales, y se combinan con un paragolpes trabajado y embellecedores laterales que dan anchura visual al coche, algo que se percibe sobre todo cuando lo ves desde cerca aparcado en la calle.
En la vista lateral se aprecia bien su condición de cinco puertas, pero con un truco de diseño: las manillas de las puertas traseras van ocultas en el pilar C, junto a la nueva insignia de Lancia, de modo que de un vistazo rápido el coche parece casi un tres puertas coupé. Las llantas de aleación tienen un diseño muy cuidado, con una estética que recuerda a antiguos modelos deportivos de la marca, y ayudan a reforzar esa idea de pequeño coche urbano con un punto premium.
Y la parte de atrás nos lleva al recuerdo de aquellos modelos míticos como el Stratos, con formas geométricas muy marcadas y una iluminación posterior muy reconocible. Todo el conjunto Pu+Ra Design, como lo denomina la propia marca, pretende enlazar con elementos clásicos (parrilla, firma lumínica trasera) pero mirando hacia una era claramente eléctrica.
Interior y vida a bordo: el salón italiano
Si el exterior quiere llamar la atención, el interior intenta que el conductor y sus acompañantes se sientan en un pequeño salón italiano, cálido y tecnológico a la vez. El habitáculo está diseñado en torno al concepto S.A.L.A. (Sound Air Light Augmentation), que combina sonido, control del ambiente y luz para crear una atmósfera muy personalizable.

El cuadro de mandos es totalmente digital, con una pantalla de 10,25 pulgadas frente al conductor, complementada por otra pantalla central de 10,25 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento, ambas integradas en una misma banda horizontal que recorre el salpicadero.
En la edición especial Cassina, desarrollada junto a la firma italiana de diseño, el Ypsilon incorpora asientos eléctricos calefactables con función de masaje, un equipo de sonido específico y una iluminación ambiental configurable tocando la pantalla para ajustar colores y ambientes. Además, el climatizador con filtro de alta eficiencia puede eliminar hasta el 99% de las partículas nocivas, un detalle pensado para un uso urbano intensivo.
Los materiales buscan transmitir calidad, con tapicerías trabajadas y detalles decorativos inspirados en el diseño de muebles italianos, especialmente en las versiones más equipadas. El resultado, para un lector que se imagina el coche en un viaje de fin de semana, es un interior cómodo, silencioso y bastante sofisticado para un urbano, donde el conductor puede jugar con la luz ambiental, la música y la temperatura como si estuviera ajustando el salón de casa antes de una sesión de cine.
Tecnología y seguridad como elemento
Uno de los puntos fuertes del nuevo Ypsilon es el elevado nivel de ayudas a la conducción que ofrece para su tamaño y segmento. Es uno de los pocos urbanos con conducción autónoma de nivel 2 de serie, lo que significa que puede ajustar automáticamente la velocidad y la trayectoria mediante control de crucero adaptativo y centrado de carril, especialmente útil en autopista y atascos.
Para un conductor medio, todo esto se traduce en viajes con menos cansancio, más seguridad en el día a día y una sensación de coche “grande” en un envase compacto, algo muy buscado en coches urbanos modernos que alternan ciudad, periferia y escapadas por carretera.
En su lanzamiento, el nuevo Ypsilon ha apostado con fuerza por la electrificación, con una versión 100% eléctrica que actúa como buque insignia tecnológico del modelo. Esta variante eléctrica monta un motor de 115 kW (156 CV) y 260 Nm de par máximo, con tracción delantera y una batería de iones de litio de 51 kWh, que le permite una autonomía homologada en torno a los 403–406 km en ciclo WLTP.
En carga rápida, la batería puede pasar del 20% al 80% en unos 24 minutos, y en apenas 10 minutos se puede recuperar suficiente energía para recorrer unos 100 km, lo que facilita mucho la vida en viajes interurbanos o durante un fin de semana de escapada. El cargador a bordo de 7,4 kW está pensado para aprovechar puntos de carga domésticos o de garaje comunitario, en los que una recarga nocturna deja el coche listo para el día siguiente.

Además de la versión eléctrica, la gama incluye motorizaciones de gasolina con tecnología microhíbrida (MHEV) de unos 100 CV, asociadas a una caja automática de seis marchas, pensadas para quienes aún no quieren dar el salto completo al vehículo eléctrico pero buscan etiqueta ambiental favorable y consumos ajustados. En ambos casos, las prestaciones son más que suficientes para un coche urbano: en las versiones más potentes, la aceleración de 0 a 100 km/h se sitúa entre 8,2 y 9,3 segundos, con velocidades máximas que rondan los 190 km/h.
En un futuro próximo, la familia se ampliará con el Lancia Ypsilon HF, una variante de corte deportivo que tomará como base un sistema de propulsión eléctrico con unos 240 CV y un tren delantero ayudado por un diferencial autoblocante, además de una puesta a punto específica de chasis y una estética más agresiva. Será un guiño directo a los HF de la historia de Lancia, pensados para el aficionado al motor que quiere algo más de nervio sin renunciar al formato compacto urbano.
Lancia y sus modelos emblemáticos
Para entender qué significa este nuevo Ypsilon en el mercado europeo y español, conviene recordar algunos de los modelos más emblemáticos de la marca, muchos de ellos protagonistas de rallies, de carreteras de montaña y también de los sueños de más de un aficionado.
Lancia Fulvia: Aparecido en 1963, con versiones berlina y, sobre todo, coupé, fue el modelo con el que Lancia regresó a la competición y se proclamó campeón de Europa en 1969 y campeón del mundo de constructores en 1972, convirtiéndose en un icono de los rallies y en un clásico muy valorado hoy.

Lancia Stratos: Un deportivo radical pensado para ganar rallies más que para ir al supermercado, pieza clave del dominio de Lancia en esta disciplina durante los años 70, cuya imagen aún inspira detalles de diseño en prototipos y en el propio Ypsilon moderno.
Lancia Rally 037 y Delta S4: Dos coches de Grupo B que forman parte de la leyenda del mundial de rallies, continuando la senda abierta por el Fulvia y el Stratos y cimentando la reputación deportiva de la marca.

Lancia Delta: Presentado en 1979 y llevado a la gloria por las versiones HF Integrale, con tracción total y motores turbo, se convirtió en un símbolo de los años 80 y principios de los 90, con múltiples títulos mundiales de rallies y una enorme popularidad en mercados como el español.
Lancia Thema: Berlina de representación de los años 80 y 90, especialmente recordada en la versión Thema 8.32, equipada con motor V8 de origen Ferrari, que combinaba lujo sobrio y altas prestaciones.
En España y en otros países europeos, nombres como Fulvia, Delta o Thema tienen todavía un peso emocional importante entre los aficionados, tanto por sus éxitos deportivos como por su diseño y carácter. El nuevo Ypsilon se presenta como heredero de esa historia, no tanto por prestaciones extremas, sino por su forma de interpretar el diseño, la tecnología y la electrificación desde una perspectiva muy italiana, pensada para el uso real del día a día pero con un toque de estilo que lo diferencia de otros urbanos.

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