Los pueblos más bonitos de Soria

Categories: Viajes793 words4,4 min read

Mucho y bueno guarda Soria en sus pueblos para el disfrute de todos. Sus pueblos han hecho de su arquitectura el principal reclamo para disfrutar de una escapada perfecta. Las calles son casi un escenario teatral. La gastronomía se pone al servicio de la calidad y el entorno nos demuestra que tenemos un país fantástico. Hay pueblos que merecen una visita siempre.

Burgo de Osma.

Si la asociación de los Pueblos más Bonitos de España ha nombrado Burgo de Osma debe ser por algo. Extensa tradición cultural, buena gastronomía y mejor ambiente convierten esta localidad soriana en una cita ineludible en una visita a Soria.

Nos da la bienvenida su clásica muralla, que acota varios monumentos. la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, que hace de la mezcla de estilos románico, gótico y renacentista su seña de identidad, el Palacio Episcopal y la Universidad de Santa Catalina, ubicados respectivamente en el periodo gótico y el renacentista.

Fuera, el legendario castillo medieval del siglo X, que en un promontorio domina todo el horizonte y nos advierte de la finalidad defensiva del emplazamiento. Formado por la Ciudad de Osma y la villa de El Burgo de Osma, este municipio de enorme categoría histórica es como la imagen perfecta del pueblo castellano: su plaza con soportales y casas señoriales así lo atestiguan. Ojo a sus mantequillas y sus torreznos, absolutamente deliciosos.

Medinaceli

Más de un calendario nos anuncia a Medinaceli, como uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Localizado en lo alto del Valle del Jalón, sus aires medievales han sido testigos de muchos siglos de historia. Desde su Arco del Triunfo Romano, a su Palacio Ducal, la arquitectura solemne domina el panorama en un pueblo parco en habitantes pero no en legado.

Inevitable destacar su excelente castillo, donde falleció Almanzor, y ahora aloja el cementerio. Las murallas y la puerta árabe no nos hacen olvidar la buena gastronomía rural con un festival de buenas carnes a la leña y otros guisos tradicionales, además del incuestionable y contundente sabor de las migas.

Vinuesa

Esta villa en la comarca de Soria es uno de los pueblos más bonitos de España. Famoso por sus calles empedradas, su olor a leña y la tranquilidad y paz de sus calles, en Vinuesa hay mucho que ver en cuanto arquitectura religiosa y palaciega. Privilegiado entorno natural, Vinuesa todavía se reserva varios ases más en la manga, como por ejemplo su rico legado artístico de poetas y escritores que han plasmado sobre el papel las bondades naturales.

Destaquemos la Laguna Negra, parque natural y glaciar obligatorio en nuestra visita, como sus enormes bosques de pinos y las vistas a los picos de Urbión. La Plaza Mayor y la Iglesia de nuestra Señora del Pino aportan un toque más civilizado a un pueblo donde no podemos perdernos sus legendarios torreznos.

Monteagudo de las Vicarías

Como buen pueblo a menos de una hora en coche desde Soria y casi en la frontera con Aragón, Monteagudo de las Vicarías destaca por ser un excelente punto de atracción del turismo rural. Esta villa histórica es un reclamo poco conocido. Su arquitectura es un gran reclamo, no podemos perdernos su Puerta de la Villa o del arco, de estilo gótico, o su Palacio de la Recompensa, monumento (del siglo XV). La iglesia de Nuestra Señora de la Muela, del mismo siglo, pone el acento en la arquitectura religiosa típica de estos parajes. Además está rodeado de un entorno natural envidiable como el embalse de Monteagudo. La visita a este enclave natural remata la experiencia de este pequeño pueblo cercado por su muralla.

Yanguas

Estamos en plena montaña y a orillas del río Cidacos, respirando aire puro y disfrutando del paisaje de uno de los pueblos más bellos de nuestro país. Reconocido justamente por la asociación, destaca su extenso acebal y, en la ciudad, el centro histórico medieval. Su casco histórico es perfecto para un paseo sosegado descubriendo sus palacios, iglesias y un suelo empedrado que crea imágenes rurales de pura postal. Ojo al castillo de Yanguas, esta vez de origen musulmán y bastante bien conservado. Hay otras obras del medievo que merecen un vistazo, como la iglesia y el puente de Santa María y su conocida Torre de San Miguel, joyas románicas que llevan siglos formando parte del paisaje natural. Cerca del pueblo está la cascada San Cabrás, uno de esos paseos en la naturaleza, que rematan la faena.

Novedades

Déjanos tu email y te mantendremos informado.

Comenta

Comparte