VENDIMIA CABRIO PARA CARRETERAS CON MIRADOR

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Conducir por esta tierra no es una cuestión de potencia. Conocer la Ribeira Sacra es como conocer a los gallegos. Se sube o se baja, en función de la situación. Se añora o se critica en función de la experiencia… pero siempre se recuerda. Llenamos uestro álbum de fotos con unos de los paisajes enológicos más bonitos del mundo. Si a esto unimos la conducción del nuevo BMW Z4, la experiencia puede ser única.

Estamos rodeados de los pasos del Sil, Miño y Cabe, una zona que abarca el sur de la provincia de Lugo y el norte de Ourense, de un valor paisajístico e histórico espectacular. Los árboles perfilan el horizonte, los piornos ponen el toque de color y el vino nos lleva con amigos que han hecho de esta tierra un paisaje delicadamente ajardinado.

Recorriendo la secundaria OU-0605 que sigue el cauce del río Sil nos empaparemos de naturaleza y pondremos a prueba un vehículo que es mucho más polivalente de lo que podríamos pensar en un principio. Es una zona ideal para los amantes de la conducción por lo sinuoso que es el camino, y también para quienes nos gusta hacer paradas cada poco tiempo y dar paseos descubriendo rincones únicos. Los caminos de tierra nos están prohibidos, pero cada vez son más los caminos asfaltados y hormigonados que nos permite acceder al propio viñedo a la bodega.

Uno de los grandes reclamos de esta Denominación son sus miradores. Podremos realizar estas paradas en varios sitios, que son una bocanada de aire fresco nos hará evadirnos de la rutina y disfrutar de un momento de paz como en el Mirador da Columna o el Mirador do Cabezoás. A esta altura, en la orilla del río podremos ver también el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, que parece sacado de un cuento. Un río que, además, ofrece la posibilidad de realizar rutas fluviales para los más aventureros.

Mientras atravesamos la Ribeira Sacra y todos sus pequeños municipios, nos damos cuenta que allí la vida se disfruta al máximo, prueba de ello son las muchas festividades que tienen lugar en los pueblos, siempre relacionadas con el vino y la gastronomía autóctona. Por ejemplo en Paradela con la Fiesta de la Ternera Gallega (creo que no hace falta decir nada más), o la Feria del Vino de Quiroga.

Por encima de todo, el vino es la seña de identidad sin lugar a duda de la Ribeira Sacra, de ahí que tenga su propia D.O. Aquí la uva se recoge a mano ya que todos los viñedos son minifundios y la actividad vinícola se lleva a cabo de manera tradicional. El máximo exponente de esto quizás lo podamos ver en la llamada vendimia heroica, a orillas del Sil.

Vinos desde mencías y merendaos en cuanto a tintos, hasta los blancos estandarte como albariños o godellos. Pero no todo es comer y beber, la ribera del Sil también es conocida por la artesanía, en la que destaca la alfarería. En la localidad de Gundivós se lleva a cabo esta actividad desde épocas medievales, y la cerámica negra debido a los materiales de la zona es sin duda la más característica de la zona, preciosa y elegante al mismo tiempo.

Si tenemos que elegir otro tramo de carretera, muchos nos recomendarían uno de los tramos a la orilla del río Miño, LU-P-1801, carretera con muchas curvas y desde la cual tenemos que ir haciendo stops porque los ojos se van de la carretera inevitablemente para contemplar el paisaje. Tenemos una parada obligatoria en Portanogueira para visitar los frescos de a iglesia de Santa María de Nogueira de Miño que, al entrar, te transporta a otra época por lo bien que están conservados. Sin embargo no son los únicos, al otro lado del río, la iglesia de San Martiño da Cova encontramos frescos maravillosos también.

Otra de las paradas obligatorias en nuestra ruta es Monforte de Lemos, considerada la capital de esta Ribera Sacra. Tiene un patrimonio histórico-artístico incalculable, desde el Monasterio de San Vicente del Pino, las vistas desde la Torre del Homenaje, pasando por la judería, hasta el colegio de Nuestra Señora la Antigua que tiene en su haber un retablo de Francisco de Moure y una pinacoteca con obras de El Greco, ponen en valor la importancia que ha tenido desde hace cientos de años esta localidad. Además ahora es un lugar perfecto para el descanso sibarita, ya que es un hotel incluido en la red nacional de Paradores.

Por eso, si queréis un fin de semana de desconexión y cultura, no se nos ocurre un lugar mejor para visitar que la Ribeira Sacra a bordo del BMW Z4, un vehículo perfecto para disfrutar de algo tan sencillo como conducir y disfrutar del paisaje.

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